Los contratos de las familias fundadoras aparecen expuestos en la Guarida de Silent Hill: Homecoming. Están en las paredes de la penúltima cámara del juego, una sala circular con los cuatro contratos decorados con una escritura simbólica. Para poder ser leídos, Alex Shepherd debe introducir la daga ceremonial en cada una de las cuatro columnas con cerradura. Parecen ser los contratos de las familias fundadoras de Shepherd's Glen, firmados a su Dios y de la Orden. Descrito en ellos están las palabras con las que cada miembro apaciguan a su Dios y protegen a su ciudad cada 50 años.
Nosotros, la familia Bartlett, a fin de garantizar nuestra
protección y prosperidad permanentes, suscribimos este
contrato con nuestro Dios y aceptamos nuestras
obligaciones como Ejecutor de la Ley y voluntariamente
entregamos a nuestro hijo a la tierra en nombre de Dios.
Simbolismo[]
Los contratos anteriores describen la forma en que las familias sacrificaron a sus hijos:
Shepherd: el agua (ahogado)
Bartlett: la tierra (enterrado vivo)
Fitch: un cuchillo (desmembrada)
Holloway: una soga (asfixiada)
Los contratos también parecen designar a cada familia fundadora a una posición en la ciudad:
Shepherd: Maestro de Armas (Sheriff)
Bartlett: Ejecutor de la Ley (Alcalde)
Fitch: Oficiante de Ritos (Médico)
Holloway: Guardián de la Doctrina (Jueza)
Curiosidades[]
Aunque se trata de un rito común en las tradiciones de órdenes religiosas, en los contratos de las familias fundadoras no hay ningún sacrificio en relación con la quema de un niño, ya que ha aparecido en títulos anteriores, donde los personajes eran quemados por medio de un ritual sagrado.